Soñe que estabas en el medio de un rosal,
todas las rositas estaba arrodilladas y
bajando sus cabezitas ante tí.
Me acerqué, te tomé de la cintura,
te jale hacia mí y te besé en los labios.
Todas las rositas levantaron sus hojitas,
saltaron y gritaron ¡hurra!
y no dejaban de aplaudir.
Estabas preciosísima y sonreias feliz
mientras yo me iba desvaneciendo poco a poco.
Eras más hermoza y seductora que los tulipanes,
orquídeas y demás rosas,
eras su fuente de inspiración, eras su reina
y te admiraban.
Yo, entretanto, tenía en mis labios el dulce
nectar de los tuyos y sentía el exquisito
aroma de tu cuerpo.
Julio.07
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