Cuando digo que te amo,
realmente siento ebullir en mi ser emoción,
alegría y GANAS DE VIVIR.
Cuando digo que me duele no estar a tu lado,
días y momentos como hoy,
realmente me punza el pecho
y me da GANAS DE MORIR.
Cuando te veo partir, un sábado,
tan hermoza, te imagino feliz en el paraiso
mientras yo me retuerzo en las llamas del infierno
y me dan GANAS DE RENACER solo para
verte de nuevo y seguir sufriendo por tí.
Cuando te digo que me atrae tu cuerpo,
realmente no miento, realmente me dan
GANAS DE POSEERTE Y HACERTE MIA.
Cuando mi amor y mi pasión y mi ilusión
no encuentran respuesta y
se pierden en el vacío de tu corazón,
me dan GANAS DE LLORAR Y MALDECIR DE IMPOTENCIA
al ver como tu Dios, como el Dios de mis hijos y mis padres
permite que tanto amor, belleza, bondad, alegría
y esperanza se diluya en el desgüe de la rabia,
tristeza, maldad y desesperanza.
Cuando me asaltan sentimientos tan antagónicos
y contrapuestos como ahora,
cuando quiero amarte y quiero olvidarte al mismo tiempo,
me dan GANAS DE NO EXISTIR NUNCA.
Y, sin embargo, TE AMO.
Agosto.07